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viernes, 26 de agosto de 2011

Infecciones cutáneas en perros



La infección dérmica bacteriana es un problema común en las clínicas veterinarias de animales de compañía que se produce cuando se altera la función de la barrera y/o del sistema inmunitario cutáneos. Para conseguir un resultado óptimo para el paciente, los factores predisponentes que permiten el desarrollo de la infección cutánea deberán ser identificados y tratados, además de diagnosticar y tratar las bacterias.

Los problemas dermatológicos son muy habituales en la clínica veterinaria de animales de compañía y representan más del 20% de las consultas. En un estudio reciente, las infecciones bacterianas fueron la causa más frecuente de problemas cutáneos en perros y gatos.

Microorganismos frecuentemente observados en enfermedades cutáneas bacterianas
El organismo más frecuentemente involucrado en las infecciones bacterianas de la piel canina es, sin duda alguna, Staphylococcus intermedius. Las bacterias Gram (–), por su parte, cobran mayor importancia en las infecciones profundas.

Los perros y gatos sanos no desarrollan fácilmente infecciones cutáneas. La barrera cutánea y el sistema inmunitario son pilares de un sistema de defensa del huésped muy eficaz. Cuando se produzca una infección dérmica, es probable que se deba a que uno o ambos de estos mecanismos de defensa son defectuosos. El trauma físico es la razón más común para alterar su función de barrera y las consecuencias frecuentes de tal trauma son los abscesos y las infecciones de tejidos profundos. Enfermedades tales como la seborrea primaria, adenitis sebácea o la dermatitis atópica en los perros, o una severa malnutrición con ingestión insuficiente de ácidos grasos, también pueden poner en peligro la barrera cutánea.

El sistema inmunitario puede no estar completamente maduro en los cachorros y perros jóvenes, lo que favorece la aparición de enfermedades tales como el impétigo, especialmente cuando la nutrición no es óptima o existe un endoparasitismo grave. El estrés también puede ser inmunosupresor y en algunos animales puede contribuir al desarrollo de infecciones cutáneas. La inmunosupresión debida a enfermedades endocrinas, tales como el hipotiroidismo o hiperadrenocorticismo, aparece más en perros de mediana edad o geriátricos. A pesar de esta multitud de factores predisponentes posibles, las causas más habituales de infecciones bacterianas secundarias en los animales de compañía son las hipersensibilidades. Por tanto, junto con cada infección cutánea se debería buscar e indagar una causa primaria subyacente y tratar de solucionarla junto con la terapia antimicrobiana para potenciar al máximo el éxito del tratamiento y evitar su recurrencia.

Los abscesos subcutáneos aparecen con mucha frecuencia en gatos, a menudo debidos a heridas por mordeduras. En perros, en cambio, los abscesos son más raros y, además de por heridas por mordedura, con frecuencia son causados por cuerpos extraños.

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